La piel de doble faz
¿Cómo cuidar un abrigo de piel de doble faz?
La piel de doble faz es un material natural de excepción que combina la flexibilidad del cuero con la calidez de la lana conservada en su cara interior. Apreciada por sus propiedades térmicas y su gran durabilidad, aporta a las prendas un aire atemporal y protector.
Como cualquier piel, requiere un cuidado minucioso para preservar su flexibilidad y su aspecto con el paso del tiempo.
Limpieza :
En caso de mancha, confíe su prenda a un especialista en el cuidado del cuero y la piel de doble faz.
Protección :
Nada más comprar su chaqueta o abrigo de piel de doble faz, le recomendamos aplicar un spray impermeabilizante adecuado. Pulverice el producto sobre la prenda seca, a una distancia de unos 30 cm, tras haber realizado una prueba en una zona poco visible. Repita la operación cada cinco o seis meses.
Humedad :
La exposición al agua puede dañar la piel de doble faz. Si la prenda se moja, déjela secar de forma natural al aire libre, lejos de cualquier fuente de calor.
Almacenaje :
Al final de la temporada, ventile su prenda antes de guardarla. Cuélguela en una percha y consérvela dentro de una funda de tela no tejida microperforada, en un lugar fresco y seco, protegida de la luz directa y de las fuentes de calor. Evite las fundas de plástico, ya que impiden que el material respire.
La piel de doble faz es un material natural de excepción que combina la flexibilidad del cuero con la calidez de la lana conservada en su cara interior. Apreciada por sus propiedades térmicas y su gran durabilidad, aporta a las prendas un aire atemporal y protector.
Como cualquier piel, requiere un cuidado minucioso para preservar su flexibilidad y su aspecto con el paso del tiempo.